A
Si
Ma

preguntas  frecuentes


En este apartado queremos recoger las principales preguntas de psicología que nos plantean diariamente o que entendemos que pueden interesar.


P.
R.

¿Debo pedir ayuda psicológica?

Consultar a un psicólogo no significa que estés desequilibrado. Si sientes que no tienes fuerzas, que tu estado anímico y emocional está afectando tu vida, o si experimentas ansiedad continua, arrebatos de ira, tristeza, impotencia, vulnerabilidad o rencor, es importante considerar la psicoterapia con profesionales especializados. Pedir ayuda psicológica puede prevenir que la situación empeore o se convierta en un trastorno mayor que bloquee tu vida.


Ilustración de motivos para pedir ayuda psicológica
P.
R.

¿Por qué es tan difícil ir al Psicólogo?

Ir al psicólogo puede ser difícil porque a menudo sentimos vergüenza por dos razones: tememos lo que los demás puedan pensar, como que estamos peor de lo que realmente estamos o incluso que estamos locos, y nos sentimos incapaces porque creemos que ir significa que no podemos resolver nuestros problemas solos. Sin embargo, es importante entender que el psicólogo está ahí para ayudarte a descubrir tu propio potencial y enfrentar los problemas que te causan sufrimiento.

P.
R.

¿Cuánto dura un tratamiento?

Lo menos posible. La duración del tratamiento psicológico varía según la problemática. Algunos casos, como crisis puntuales o toma de decisiones, pueden resolverse en tres sesiones. Problemas más profundos requieren más tiempo, incluso meses o un año. En la tercera sesión, se puede evaluar el progreso y determinar el tiempo necesario restante. Cuanto más se comprometa el paciente, menos durará el tratamiento. Es importante no esperar hasta el último momento para buscar ayuda, ya que esto puede alargar y encarecer el proceso.

P.
R.

¿Hay Psicólogos en la sanidad pública que me puedan atender?

Sí, hay psicólogos en la sanidad pública, pero los servicios están saturados y hay pocos profesionales de Psicología en salud mental. Actualmente, las listas de espera son largas, con citas a cuatro o cinco meses y seguimiento cada dos meses, lo cual es insuficiente para un buen tratamiento psicológico.